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miércoles, 9 de febrero de 2011

Seguimos vivos!!!

Saludos a todos y cada una de las personas que nos siguen y no desisten pese a tener bastante descuidado el tema del blog. Por ahora seguimos en Pto. Iguazú y no tenemos claro cuando nos desengancharemos de acá, pero de momento vamos a probar a ver si aguantamos hasta final de año. El trabajo nos ayuda a mantenernos economicamente y estamos juntando un dinerillo para marchar a Brasil en junio. Aquí los días son cambiantes. Hay lluvia torrencial casi cada jornada, pero al poco para y el sol abrasador seca el suelo colorado que domina en este lugar. El calor no da tregua y la lluvia no sirve para eliminar la tremenda humedad que agota al más preparado de los caminantes. Casi no hemos salido de nuestra zona de trabajo si no es para ir al centro del pueblo. 


Visitamos las minas de Wanda a 40 km de Pto. Iguazú. Se trata de una excavación de donde se extraen piedras semi preciosas que en un principio fué a cielo abierto, pero ahora se perfora por galerias. El trabajo es excesivamente penoso y la recompensa nimia. El trabajo se realiza a mano o sea que sacan las burbujas (de hasta 2 mtrs. de altura) a base de martillo y escarpa. Un curro, ya te digo. Al parecer hace millones de años, la lava que circulaba debajo de la corteza terrestre, subió a la superficie fundiendo diferentes metáles y enfriandose rápidamente, creando así burbujas en cuyo interior se formaban los cristales de cuarzo, amatistas, topacios y ágatas. 


Fué una visita instructiva pero poco provechosa.
A los lados del camino que conduce a las minas, se apiñan grupos de niños que intentan venderte las piedras que sisan por la noche al descuido de los vigilantes. Las chabolas se alinean a lo largo de la ruta y en estas habitan gentes que creyeron encontar El Dorado cuando se decubrió el yacimiento a principios de los 90 y que se tubieron que conformar con las ayudas sociales al ver que aquello no prosperaria nunca. 



En fin, ahora estamos un poquito más inmobilizados ya que Fer se hizo daño en la rodilla y no puede andar mucho, aún así ha descubierto la vocación que mantenia oculta y se está dedicando además de a la recreación de los pasajeros a la venta de excursiones de todo tipo y lo cierto es que no le va mal. Si, ya se que estos relatos se espacian en el tiempo y cada vez son mas cortos, pero es que no estamos viajando a penas. Cuando hagamos alguna excursión seguiremos relatando nuestras aventuras. De momento un abrazo para vosotros y un beso para vosotras de parte de estos viajeros que de momento no viajan.

Un saludo
Miguel y Fer

viernes, 14 de enero de 2011

Aprovechando que tengo un ratito.....

Saludos terrícolas, aprovechando que tengo un ratito mientras sacan el cadáver de la piscina……No, que es broma. Lo cierto es que la anterior entrada me quedó algo pobre en cuanto a descripciones de los lugares que habíamos visitado y pretendo enmendar este error.

Como comenté en su momento, en Valparaíso, la poca zona llana que queda entre el mar y los cerros, está destinada al comercio y el negocio. Nuevas construcciones se mezclan con los edificios neo clásicos que han sobrevivido a los múltiples seísmos que han asolado el territorio a lo largo del siglo pasado y lo que llevamos de este. Hay grandes avenidas que discurren paralelas a la costanera donde los conductores circulan siempre con prisas. Sus aceras están repletas de gentes que buscan algo que comprar entre los comercios que se solapan unos con otros. El lugar favorito de reunión de los porteños es la plaza Victoria. Allí los artesanos ofrecen sus mercaderías a la gente que pasea buscando algo de alivio en la sombra que ofrecen sus árboles. Pero, no es este l único lugar donde se reúnen los habitantes de esta ciudad. Toda ella está salpicada de pequeñas plazas con sus bancos y grandes arboledas. La zona del puerto se dedica básicamente a recibir mercaderías y pasajeros. Se puede contratar un viaje en barco que recorre toda la bahía y te muestra la ciudad desde otra perspectiva. Los alojamientos para los turistas van de un lujoso hotel de 5 estrellas a una humilde casa de huéspedes ubicada en un cerro. Particularmente me agrada más la segunda opción.


Viña del Mar es muy parecida a cualquier ciudad costera española. Ha crecido a base de construir en horizontal grandes edificios de apartamentos que me recuerdan a Benidorm. La ventaja que tiene sobre Valparaíso son las playas donde se pueden ver los cuerpos de los chilenos y chilenas que deciden pasar sus vacaciones en esta ciudad balneario a demás de los miles de argentinos que por proximidad deciden acudir a esta villa en lugar de ir a La Plata, aunque sus aguas son igual de frías. Cuenta también con la ventaja de tener el espectacular Festival de Viña donde acuden figuras de la canción de primer orden. El tren subterráneo ayuda a descongestionar la Avenida España que es la principal arteria de comunicación y que une Santiago con Valparaíso. Esta avenida muere en la ruta 68, autopista que lleva hasta la capital de la república.
En Santiago se amontonan la mitad de los habitantes que tiene el país casi 8 millones de personas hacinadas en las diferentes comunas (que es como denominan aquí a los barrios).Recoleta, Providencia, Lo Prado, Quinta Normal son algunas de estas comunas. Un eficaz sistema de metro nos trasportó hasta el corazón financiero de la capital. El gobierno se concentra en Valparaíso y la casa del presidente en Viña, pero aquí se decide el destino del país ya que todos los departamentos ministeriales se ubican al rededor de la casa de la Moneda. 


Esta construcción, antigua casa de gobierno se hizo famosa a raíz del golpe de estado que en 1973  llevó al poder a Pinochet y acabó con la vida de Salvador Allende. Sobrecogido me quedé al leer parte de el último discurso que pronunció el presidente antes de quitarse la vida al verse perdido mientras los reactores bombardeaban lo que él convirtió en su lugar de martirio y que hoy se puede encontrar en el monumento a su memoria que se encuentra en la parte trasera de la Casa de la Moneda. 






Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor”.  Para poder acceder hay que pedir cita previa, cosa que desconocíamos y nos dejó un regusto amargo. He de comentar que en Santiago, me hicieron de cicerone el primo Oscar y su hijo. Nos embutimos en el trasiego de esta ciudad de asfalto y hormigón y me mostraron los edificios más importantes de la city.
Más tarde nos refugiamos del abrasador calor en uno de los centros comerciales donde las gentes se afanaban a realizar las últimas compras antes de las fiestas de pascua. Santiago es una ciudad para visitar, pero no para estar. El carácter puramente urbanita de sus habitantes hace que sean algo agrios a la hora de relacionarse entre ellos.
De Villa Alemana aunque fue el lugar donde más tiempo pasé, no puedo estacar grandes cosas pues se trata de una zona residencial sin ningún atractivo turístico, a excepción de la Plaza de Belén, centro neurálgico y de reunión de los “villaalemanenses”. Al parecer, esta plaza es una copia exacta a una que hay en la ciudad de Belén. Lo mismo me sucede con Limache donde sólo visité su cementerio. En Quilpué la Tía Eliana tiene su quinta junto al Tío Alfonso. Se trata de una enorme extensión de terreno repleta de árboles frutales. Casi al final de la propiedad se encuentra su preciosa casa llena de habitaciones y de recuerdos que los Tíos han ido acumulando a lo largo de sus viajes por el mundo. Este día, quisimos celebrar el cumpleaños de Fer con un paseo especial. 
Nos desplazamos a Los Andes donde comimos a lo picnic en una plaza al lado de una bonita iglesia caída y vuelta a construir varias veces. Luego una visita a San Felipe, famoso por sus vinos “pipeños” y añejos estupendos para confeccionar el “terremoto” bebida a base de vino y helado de piña.Dado que en la mayoría de sitios nos hemos alijado en casas de familiares no podemos recomendar alojamientos, aunque si podemos decir que si tenéis que optar entre un hotel o una casa de huéspedes, decidiros por la segunda. Seguro que os encontrareis más a gusto.
Bueno, después de haber calmado vuestra sed de sapiencia, me despido hasta la próxima donde os explicaremos nuestras excursiones por estas tierras misioneras.
Un saludo enorme de parte de Fernanda y mío. Un besito para vosotras y un abrazo para vosotros. Hasta la próxima
Miguel



domingo, 9 de enero de 2011

El Karma me tiene manía

De nuevo disculpas por no haber escrito antes, pero las circunstancias me acompañan. En este momento nos encontramos en Iguazú en la frontera que separa a Brasil de Argentina y esta de Paraguay (que no es nada guay) después de 61 horas de viaje (record absoluto) y después de haber estado a caballo entre dos ciudades del centro de Chile; Valparaíso (Valpo para los amigos) y Villa Alemana. Estos dos lugares separados por 35 km son las némesis una de la otra. Valparaíso, ciudad costera, uno de los principales puertos de Chile, lleva la vida agitada de una gran urbe. El puerto no para de recibir barcos con bodegas cargadas de las mercaderías que posteriormente se distribuirán por el resto del país. El turismo (en sana competencia con su vecina Viña del Mar) es su otra actividad principal. 

Cruceros cargados de guiris atracan en sus muelles para vomitar turistas ávidos de visitar esta ciudad llena de encanto y a la vez tan caótica como cualquier gran ciudad europea. En cierto modo se asemeja a Barcelona,  no en la idiosincrasia de su gente, sino en la distribución del lugar. Una bahía enorme muere en la costanera donde hombres y vehículos se pelean por el poco espacio que hay entre el final del mar y el llano que acaba en las colinas que aquí denominan cerros y que están plagados de viviendas donde la gente hace vida puertas adentro. Para acceder a estos cerros hacen falta ganas y unas buenas piernas. Escalas empinadas te llevan a través de callejones angostos y decorados con bellas pinturas y mosaicos a la parte alta de la ciudad donde por estos días ha sido una de nuestras residencias. Hay un cierto abandono por parte de las autoridades que hace que la mayoría de estos callejones huelan a orín y excremento (humano y animal). 
La casa de la tía de Fer es una lindísima vivienda cuyas vistas de la bahía compensan de lejos el sacrificio que supone subir hasta ella. El recibimiento ha sido excelente por parte de la familia de Fer. Me han dado el calor que me hubieran proporcionado la gente de mi propia familia, y gracias a ellos he podido conocer la otra ciudad de la hablaba al principio. Villa Alemana como es obvio es una villa (aunque le queda poco de alemana, que lo fue) situada en el interior a medio camino entre Valparaíso y Santiago. Tiene esta pequeña ciudad el encanto que le da la tranquilidad de sus calles y el afecto de sus gentes. Es un remanso de paz en medio de la vorágine que consume a las dos grandes urbes que la flanquean. Aquí, he tenido la ocasión de conocer a la otra parte de la familia de Fer que por lo aproximado de nuestra edad ha hecho que la afinidad surja espontáneamente. Lo cierto es que me lo he pasado “de la raja” como dicen aquí. Las comidas familiares se alargan con sobremesas larguísimas que acaban con la “oncena”, término que he acuñado al juntar la merienda (que se toma sobre las 18.00 h) y que aquí llaman “Once” con la cena. Las conversaciones que a veces se convertían en auténticas tertulias se prolongaban en el tiempo de tal forma que no éramos conscientes del paso de las horas.En fin, toda la familia de Fer me ha tratado como uno más y me han hecho conocer lugares que de ir solo nunca habría descubierto.
Después de este larrrrrgo prefacio, a continuación intentaré relatar de forma lo más resumida que pueda mi estancia en Chile.
Ya comenté en la anterior entrada que mi estancia en Temuco, pese a estar en casa de la mamá de Fer, no había sido provechosa ya que las inclemencias del tiempo me habían deshinchado como se deshincha un globo a pleno sol.
Luego optemos por comprar una furgoneta ya que habíamos programado viajar primero a ver a la familia de Fer y luego continuar viaje hacia el norte, visitando Perú y Bolivia. Pero, nuestro gozo en un pozo. La flamante Toyota Jazze que adquirimos por el módico precio de 2.200€ no aguantó la primera parte del viaje y se fundió entrando a Casablanca (unos 50 km al sur de Valparaíso). Allí tuvimos que alojarnos en un aparta-hotel que los lugareños utilizan para el pecado nefando. Tremenda la cara de la recepcionista cundo le dije:
-Hoooola quetalg, necesitaría una habitación para tres (póker face por parte de la recepcionista) yo que me doy cuenta de la mala interpretación corrijo- No, no, si una es mi esposa- La cara de póker se convirtió en cara de sorpresa-escándalo (como si no hubiese visto cosas raras en el hotelito) y vuelvo a corregir- Eggggg, no, no, jajá que la otra es mi suegra- No hay palabras para describir la expresión de la recepcionista, pero interpreté que el mix no era de su agrado cuando de la parte de atrás del mostrador sacó una vara de unos 180cm con la clara intención de adobarme el lomo. Yo por mi parte opté por adoptar la estrategia del manual del superviviente donde en su página 1 dice; si ves que tu enemigo es más fuerte que tú huye como una rata ya que es mejor que digan de ti “aquí corrió” que “aquí murió”. Fer al verme correr como un gamo se interpuso entre la vara y mi delicado lomo explicándole a la señora de que se trataba de un mal entendido y que realmente lo único que pretendíamos era descansar de un viaje que tendría que haber durado 10 horas y que ya nos había ocupado 15.
En fin, a la mañana siguiente y con la ayuda de un taxista (cliente y proveedor a la vez del establecimiento) conseguimos reanimar el moribundo motor de la furgo y así reanudar nuestra marcha. Circulando a 20 km/h arribamos después de una hora y media a Villa Alemana donde nos esperaban con los brazos abiertos. Allí tiene una segunda residencia la hermana de Emilia, la mamá de Fer. La residencia de Tía Alicia es una preciosa casita de unos 70 m2 en un terreno de unos 500 m2 con su piscina y todo. Como la casa no había sido usada durante el invierno, nos dedicamos durante la mañana a adecentarla y hacerla habitable. En cuanto a la furgoneta, deseché la opción de pegarle fuego y así evitarle a otra persona la desagradable experiencia que viví en mis carnes y opté por venderla (con la inestimable ayuda del primo Oscar Campillay y la de Arturo alias “el cazuela” mecánico milagroso y famoso corredor de autos de la zona) y así recuperar parte de la inversión. 
Tía Alicia junto a Oscar (hijo de la primera), Osquítar (hijo del segundo), Marcela Paz (Pasito para los,  hija también del segundo), Marcial (hermano del primero, tío de los segundos, hijo también de la primera y padre de…… Gabriel, Pericles para sus enemigos), Prima Meche (prima de la primera), Tía Eliana (hermana de Alicia y Emilia y prima de Meche tía de Fer, Oscar y Marcial), tío Alfonso, marino mercante durante más de 50 años y marido deeeeeee, este…… tía Eliana.
Todas estas personas han sido mi familia durante las tres semanas que hemos pasado en la zona. ¿Qué?,  ¿os parece un lio? Pues no lo es. No teníamos a penas tiempo libre ya que cada día nos buscaban una actividad o excursión que ocupaba nuestro tiempo a jornada completa. Limpiar el jardín, limpiar y llenar la piscina, podar los árboles, desguazar vehículos 
(Oscar es un fanático de los coches americanos de los 70´s y tiene un precioso Chevy Nova del 69 más otro que está reconstruyendo).
Santiago, Olmué, Quilpué, Limache, Los Andes, Quillota, San Felipe y evidentemente Valparaíso y Viña del Mar, han sido nuestros destinos. El vino ha sido compañero infatigable de comidas y reuniones. He descubierto el “pipeño” que es una especie de vino de Málaga aunque un pelín más rancio, y he abusado terriblemente del sorbete de piña. Lo cierto es que si no hiciese tanto frio en invierno en la zona, seguramente hubiera sido un lugar excelente para quedarnos temporalmente. Pero ya se sabe, del frío me río. Así que compramos los tiques hacia Iguazú al día siguiente de haber contemplado el espectáculo pirotécnico que organizan las ciudades que ocupan la bahía de Valparaíso. Durante media hora el mar y el cielo se iluminaron con los fuegos artificiales que ya se han hecho famosos en el mundo entero y celebran la nueva entrada de año.



Como os comentaba al principio, ahora estamos en Iguazú, Fernanda realizando actividades y yo, bueno yo…… ya os contaré.
Un beso para vosotras un abrazo para vosotros y hasta la próxima. Una vez más, disculpas por la tardanza. Intentaré que la próxima entrada no se demore tanto.
Ciao

lunes, 3 de enero de 2011

Apologies o disculpas

Hooola, esto  no es una nueva entrada, sólo una explicación de la falta de actualización del blog. Tengo varias historias preparadas, pero, me encuentro con el problema de que no siempre tengo conexión a internet y luego es que no tengo tiempo apenas de tocar el ordenador ya que la familia de Fer ( a la que adoro ) se encarga en tenerme ocupado mostrandome toda la zona central chilena.En cuanto lleguemos a Iguazú ( que es donde nos dirigimos a trabajar un poquito ) , prometo actualizar el tema para que sepais de nosotros.
Un abrazo enorme de los mochileros viajeros.
Fer y Miguel

jueves, 2 de diciembre de 2010

Cruzando la Cordillera de los Andes...un frío que pela!


Perdón, lo siento. Si ya sé tengo el blog un poquito abandonado, pero tengo excusa. Esta crónica la escribo desde Temuco, capital de la Araucanía en la IX región, Chile, donde reside Emilia la mama de Fer. Una señora estupenda y entrañable que nos cuida y nos trata a cuerpo de rey. El que me conoce sabe que el frio causa en mí auténticos estragos y aquí hace muuuuucho frio. Esto mezclado con la humedad y los días de lluvia hacen que me dé una pereza enorme escribir cualquier cosa. 
Aunque no es que nos hayan pasado muchas cosas desde que salimos de Buenos Aires. Después de despedirnos de Ricardo, nos dirigimos a Córdoba a unas 10 horas de trayecto. Allí nos alojamos en casa del los padres de un buen amigo, Daniel. Durante la semana que pasamos allí, junto a Luisa y Félix, dos ancianitos encantadores, estuvimos estupendamente y aprovechamos para salir a Alta Gracia en la sierra cordobesa y visitar la casa-museo del Che Guevara. Tampoco pudimos hacer mucho más ya que el tiempo no acompañaba y pese a que intentamos salir a otros lugares estaba casi siempre lloviendo. En cuanto a la visita a Alta Gracia fue para mí emocionante ver los recuerdos del pequeño Ernesto, sus fotos, dibujos, cartas. El comandante tuvo que pasar aquí gran parte de su infancia. Aquejado por el asma el médico le recomendó el clima de la sierra para mejorar de su enfermedad. Lo que vino después lo conocemos todos o casi todos. 
En fin, muy bonita la visita complementada con un corto recorrido por la villa y aprovechamos para visitar la misión jesuita alrededor de la cual nació el pueblo. 
Para despedirnos,  Litos, el hermano de Dani nos invitó a un tremendo asado en su casa. Lo curioso es que lo más importante de estas reuniones no es la comida en sí, que queda en un segundo plano (aunque la carne estaba de coña y me hice adicto a la cerveza negra), sino que es la reunión y los temas que allí se conversan. Y para rematar, ese mismo día, Bibí su hermana nos preparó una tremenda cena a base de unas deliciosas pizzas caseras amenizada por la portentosa voz de Juan José, su marido que estuvo enseñando su talento a la hora de interpretar el folklore local. No hay palabras para agradecer el trato que nos dispensó la familia en esa ciudad. Con mucha pena en el corazón y la esperanza de volver a vernos en breve, nos despedimos de los López y encaminamos nuestros pasos hacia Neuquén en el sur a unos 1.500 km. 
Salimos de Córdoba a las 14:00 h y arribamos a nuestro destino a las 07:00 h del día siguiente, después de un viaje por las infames carreteras de Argentina, donde te cobran peaje por circular en una carretera de doble sentido (en ocasiones sin asfaltar) que allí denominan autopistas. En ese mismo lugar tomamos otro autobús para dirigirnos a Chile. Apartamos la posibilidad de dirigirnos al sur primero porque mi salud se resentiría por causa del frio y segundo y casi más importante por la falta de liquidez que nos había llevado a gastarnos el presupuesto de un mes en tan sólo 15 días. El recuerdo que tengo de mi anterior visita es que me resultó muy barato viajar por el país. Pero mi gozo en un  pozo, la superinflación que afecta el país afectó directamente a nuestros bolsillos y aún sin pagar alojamiento el gasto monetario se disparó de una manera brutal. Los precios  de los productos básicos están más altos que Europa y sólo el transporte (subvencionado por el gobierno) se salva de esta sangría económica. Pero si algo tienen los argentinos es su capacidad de encajar los reveses de los mandatarios que se van sucediendo en sus cargos con la única idea de enriquecerse y llenar sus bolsillos. Y tal es el caso de Cristina Kirchner. En este caso hemos observado posiciones encontradas. Frente a sus detractores que son muchos y alegan que cuando llego al poder su patrimonio no llegaba al millón de dólares y que ahora, tres años después este se ha multiplicado por diez, se encuentran sus afines que son más y que gracias a los subsidios que da a las clases más empobrecidas y que la han convertido en la nueva Evita, tiene el voto asegurado por lo menos para su partido en las próximas elecciones. Junto a los carteles de “Fuerza Cristina”  de los partidos peronistas, se pueden ver las pintadas “Cristina Puta” “Héctor Chorro” (chorizo) de los opositores que llenan los espacios públicos de la capital. A mi entender, no puede ser que un país con los recursos materiales y humanos que tiene, esté a estas alturas de esta manera. Me explico. No entiendo como un  productor de carne como ha sido Argentina, y cuya más notable forma culinaria es el asado, puede poner el precio de la carne tan alto, a casi 6 € el kilo. Y en cuanto a la seguridad, ese es tema aparte. A diario los noticieros comienzan sus crónicas con los robos, violaciones y asesinatos que se producen en las diferentes comunas de esta ciudad. A parte de la inseguridad latente que se puede casi tocar. No te aconsejan que salgas sólo a partir de las 22:00 h porque nadie puede garantizar tu seguridad. Todos los policías llevan chaleco anti-balas ya que tienen una tasa de mortandad altísima, casi un agente es muerto a diario en Buenos Aires. Tal es el miedo que tienen los agentes que patrullan con las luces prioritarias todo el tiempo aunque no vayan en servicio de urgencia para que los chorizos los vean y tengan tiempo de huir. O sea que aparte de la gente que hemos visitado en el país y los buenos momentos pasados, me queda el regusto amargo de ver cómo ha degenerado el país en 4 años. Y en cuanto a la idea de comprar un vehículo aquí, quedó casi descartado al ver los precios que se pagan por auténticas chatarra-móviles. Se dice que si quieres hacer un buen negocio has de comprar a un argentino por lo que vale y venderlo por lo que él cree que vale. Con los vehículos pasa lo mismo. Carros con más años que Carracuca y que en cualquier país estarían descartados para la circulación y convertidos en cubitos de chatarra, aquí te piden auténticas fortunas. Un ejemplo. Pregunté por una furgoneta Mercedes Benz 110 del año 1980 con motor Peugeot 505 del año 96 que me llamó la atención y el tipo tubo la desfatachez de pedirme casi 5.000 € .Una locura. Pero el problema es que vendrá algún boludo que se lo pagará y por lo tanto seguirá la cadena. Vale casi lo mismo un vehículo nuevo (que aquí denominan 0 km) que un vehículo con 20 años. A parte de que estos vehículos nuevos cuestan un 20 % más aquí que en Europa. Una estupidez. Además, esto provoca que el parque móvil no se renueve y veas circular auténticas reliquias por estas carreteras. Un desastre a mi entender.
Bueno como comentaba antes, nos dirigíamos a Chile atravesando los andes. Unas vistas estupendas de la cordillera nos fueron acompañando a lo largo del trayecto que duró 8 horas. 
Cruzamos la frontera por el paso del Pino Achado  llegando a Temuco sobre las 18:00. Sorpresa por parte de la mamá de Fer que no se esperaba nuestra visita. Y así volvemos al principio. Aunque hemos salido algo, el tiempo es infame y hace que no tenga ganas de nada. Temuco como ciudad  es fea y no tiene muchos atractivos que ver. Si a eso sumamos los deficientes medios de transporte urbano que tiene la ciudad, hacen que cada salida del Fundo del Carme, que es como se llama el barrio donde nos encontramos, sea una experiencia rayana a lo traumático. Hemos aprovechado para hacer unas gestiones en el ayuntamiento, visitar amistades de Fer y poco más. 
Ayer dedicamos el día a pasear por Pucón, bajo una lluvia incesante y persistente que consiguió convertir un agradable paseo en una experiencia desastrosa a mi entender. Pasaremos las fiestas navideñas, si todo va bien en Valparaíso, bellísima ciudad al lado del mar donde el clima es más benigno para continuar luego hacia el norte con intención de visitar toda la parte desértica de este país. Y si tenemos oportunidad y el dinero no se acaba nos dirigiremos a Perú para luego descender hacia Bolivia. Espero estar más animado y no tener tan abandonado el blog que al fin y al cabo es la única manera de comunicar con alguno de vosotros.
Un abrazo fuerte para vosotros y un beso enorme y casto para vosotras, al revés de parte de Fer.
Chau.
Miguel y Fer

lunes, 8 de noviembre de 2010

UNA NOCHE EN EL "BOLICHE"


El ser humano puede ser imprevisible, sobre todo en cuanto a la sexualidad se refiere...

Los días van cayendo y uno no se da cuenta del paso del tiempo. Ya llevamos una semana en Buenos Aires (provincia) y parece como si lleváramos una semana. No, lo cierto es que pese a que en la provincia se vive otro ritmo, la gente no olvida sus ocupaciones ni sus obligaciones. Por suerte el tiempo nos está acompañando y esto nos permite hacer alguna que otra salida. Tampoco hacemos muchas ya que las distancias aquí son enormes, tanto es así que para llegar al centro desde nuestra actual ubicación (Martínez un municipio que limita con Gran Buenos Aires) tardamos más de una hora y media en bus. Después de aguantar las carencias del transporte público bonaerense, conseguimos aterrizar en el corazón de la capital federal. Todo fueron recuerdos de lugares que y habíamos visitado tiempo atrás. Una larga caminata nos llevó al barrio de la Boca pasando por Puerto Madero antes decadente parada obligatoria para el transporte que llegaba por mar a Buenos Aires, hoy convertido en sitio de visita obligatoria para ver el desarrollo económico del país y la  reconversión de su parte más antigua. La Boca es un lugar emblemático ,sito al final del canal que separa la ciudad del rio de la plata y no sólo por su cancha futbolera si no también por la calle dedicada al tango que tan buenos ratos nos dio el genial Carlos Gardel. Os he de decir que cometimos el error garrafal de callejear por la zona más deprimida del barrio y que tuvimos que refugiarnos en una farmacia ante la inminente amenaza que detectamos al ver que dos “negros de mierda” (no es un insulto racista, es así como denominan aquí a los “choros”, “chorizos”, “manguis”, “macarras” y demás gente de mala pinta y peor calaña sin implicar que sean de ese color) nos seguían con aviesas intenciones. Cuando se dieron cuenta de que nos habíamos dado cuenta y de la proximidad de un agente de la Policía Federal, los dos tunantes decidieron ir a por otra presa, no tan golosa como nosotros pero sí más despistada. Una vez recorrido el punto turístico por antonomasia, volvimos a casita de Ricardo, secos y seguros.


Al principio he dicho que el ser humano puede ser imprevisible y ahí va el porqué.
Ricardo me convenció para que asistiera a una fiesta “privé” (esto lo entendéis) en un local “swinguer” (esto quizás no).Me contó Ricardo que el “swinguer” es una modalidad del sexo que implica que prestes tu pareja a otra persona mientras tú te beneficias al señor o a la señora de alguien o que vayas sólo al garito y esa noche “pilles cacho por la pati”. Este tipo de locales va proliferando por la zona. Tanto es así que creí entender que le quieren denominar al lugar “Barrio Rojo” sin tener connotaciones comunistas. Al parecer todo empieza con un bailecito y con una invitación a “subir” arriba, donde hay unos reservados para tal fin. A medida que va transcurriendo la velada la gente se va desinhibiendo más y más acabando con unas autenticas bacanales de sexo consentido. El papel de Ricardo, perdón Claudia, en este local no es otro que preguntar a los menos osados lo que buscan y así emparejar a estos con su media naranja coital. Después todos se despiden con unos besitos y tan amigos. Me advirtió que la gente allá se comporta tal y como es, que se muestran de tal manera, que puedes ver  través de ellos. Entenderéis que al principio me mostré un tanto reticente a la hora de asistir a un evento donde no solo me arriesgaba a que acosaran a mi pequeña esposa si no que también temía que rompieran mi apreciada flor de loto.
Yo siempre he dicho que soy un tipo abierto y sin miedo a  nuevas experiencias y que no juzgo a la gente ni por su credo ni por su raza y mucho menos por su condición sexual, pero, no acababa de convencerme el asunto. Me dijo que allí nadie nos iba a tocar, siempre y cuando marcáramos la frontera entre la diversión y el placer. Ante tal reto decidí sacrificarme y opté por dejar a Fer en la que hasta hoy es nuestra morada temporal. Si alguien tiene que caer que sea yo. Púes dicho y hecho, Ricardo después de una dura jornada llevando y trayendo pasajeros de allá para acá, cenó un poquito se metió en el baño desapareciendo por un prolongado espacio de tiempo que lo llevó a aparecer siendo Claudia. A medida que nos acercábamos al local en su Renault 12 de 1982 ( un vehículo indestructible ), en mi imaginación saltaban una y otra vez imágenes que me llevaban a un lugar tétrico, angosto , oscuro, lleno de monstruos deformados, de hembras y efebos desnudos paseándose por la sala ,royo…. ¿os acordáis en esa escena de 300 cuando al jorobado le ofrecen quedarse en la sala del rey ese tan machote y hay un montón de seres raritos, a cambio de traicionar a esos soldados tan guapos y bien hechos?, púes eso, así veía yo en mi imaginación el local. Después de soplarme 50 pesos (gracias a Claudia, porque el precio real eran 100) descendí a los infiernos de mi divina comedia particular por unas empinadas escaleras que me llevaron a una sala. Claudia haciendo de Virgilio ¿o seria Beatriz? me mostró primero la parte de abajo. El “Moon” es un “boliche” de lo más normal, bar, pista de baile y escenario con una barra en vertical que me sugirió que allí hacían algo más que despendolarse. Alrededor de la pista se encuentran unos cómodos “soffas” donde a medida que avanza la noche los menos pudorosos se dedican a lo suyo separados de la pista por una cortina negra. La parte de arriba ya es otra cosa, también hay reservados, pero más amplios que pueden acoger hasta 10 personas. Hay que recordar que también existe la posibilidad de mirar sin participar, y para esto hace falta espacio. Sentado al final de la barra, espalda apoyada en la pared, esperaba a que se ambientara el local mientras Claudia iba y venía recibiendo a los invitados. Enrique era la  persona que atendía a la barra, un tipo afable, cuyo hobby era descargar la serie “Los Hombres de Paco” para mondarse de risa y visualizar una y otra vez “El milagro de P.Tinto”. Como coincidiríamos al menos en una de sus dos aficiones (el cine) me atendió estupendamente. Mientras su esposa tremendamente simpática, se dedicaba a servir los refrigerios demandados por la clientela. El local se fue llenando y yo fui conociendo a los habituales del mundillo del “swinguer”. Todo bien, la gente se comportaba correctamente con mi persona y excepto alguna insinuación muy leve nadie invadió mi espacio vital. Un par de “strippers” realizaron su faena, alegrando la vista a este contador. La jornada se fue animando de tal modo que en un momento dado la mujer de Enrique se acercó y me dijo -mirá- apartando un poco la cortina que tenia a mi izquierda, allí se encontraba una chica que me habían presentado hacia apenas 20 minutos, haciendo “cositas” con un moreno que poco antes se posicionaba en el lado opuesto de la barra. Mientras, los viajes de Claudia a la parte superior del “boliche” se iban sucediendo –siete –me dijo- ¿siete qué? le pregunté –siete a la ves se está cogiendo la flaquita de antes-. Bueno, mejor para ella pensé. Sobre las 4:30 la gente fue abandonando el lugar despidiéndose con besos y achuchones y nosotros hicimos lo mismo.-¿Que te paresió el boliche?- Interrogó Claudia.-Bien- contesté yo-buena gente, buen ambiente, pocas veces digo no a algo, aunque no creo que me preste a ello alguna vez. Mi perspectiva del sexo es más intima, no sé como reaccionaria si me estuvieran mirando mientras realizo el acto.
La conclusión que saqué al final de la noche, es que los prejuicios son como las hemorroides que no te das cuenta de que existen hasta que no te pica el culete.Un tipo como yo que siempre se ha jactado desu falta de prejuicios, se hizo una pelicula que no se ajustaba a lo que después es la realidad y además que hay gente a la que no le molesta que la miren en una acción a mi entender tan privada como es el sexo convencional o que les da igual 8 que 80 no importa como seas en tu vida habitual, si luego eres honesto contigo mismo y aceptas tu sexualidad con naturalidad. Por otra parte mis temores sobre el comportamiento de estas personas quedaron en el olvido, de tal manera que si tengo la oportunidad de asistir de nuevo a un evento de estas característica, no dudaré en pedir a Fer que me acompañe, púes esto no deja de ser algo natural para ellos e inocente para una persona que como yo, tiene claro o que le gusta y lo que no.
Síguenos en el blog si te interesan las historias poco convencionales.
Agradezco gratamente los comentarios que vais incorporando a este blog y por supuesto gracias a la gente que se ha agregado.
Un saludo para tod@s.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Ricardo y Claudia: Una vida paralela.

El ser humano no deja de sorprenderme;
Conocí a Ricardo la primera vez que visité Buenos Aires, acababa de tener una mala experiencia el primer día de estancia en esta mega-urbe.Muchos conocéis la historia , pero permitidme que la explique de forma de resumida para los neófitos en mis aventuras viajeras;
De forma casual o intencionada, me habían atropellado ( nada grave) y alguien que me atendió en el lugar no sólo me alivió la presión de haber salido rebotado como un balón de Nivea si no que también me alivió del peso de mi móvil y mi cartera dejándome como se dice vulgarmente, en bolas ( económicamente hablando ) y con la moral por los suelos. Tenia dinero sólo para una botella de agua y debía esperar tres días a que visa me enviara dinero en efectivo .Me alojaba en Av. de Mayo en el hotel Reina. Lugar muy cómodo y barato. Dadas las circunstancias decidí refugiarme en la habitación hasta disponer de cash para poder moverme, llegué a pensar que tendría que acabar comiéndome el yeso de las paredes. Me dirigí a un quiosco de la misma avenida y allí me atendió una persona que sin conocerme, y al saber de mi desgracia pasajera, decidió protegerme bajo su ala hasta que mi situación mejorase. Esta persona era Ricardo Jensen, de ascendencia danesa y con un completo currículo de historias para contar para quien quisiera oirlas.En ese momento se forjó una amistad que dura hasta el día de hoy. Ricardo es una excelente persona y siempre a su lado Laura su esposa a quién mi amigo le tiene devoción. 
Después de un trayecto más corto de lo pensado, arribamos a Buenos Aires sin novedad. Contactamos con Ricardo que vino a buscarnos al aeropuerto temprano, muy temprano. Durante estos cuatro años hemos mantenido contacto telefónico e “internético” y nos ofreció su casa para el tiempo que estuviéramos en la capital.
A lo largo del trayecto, me explicó como el quiosquito en el que habíamos pasado tan buenos momentos se había quedado en el camino y que actualmente conducía un remis ( taxi particular ) y en ocasiones se dedicaba a realizar espectáculos en eventos varios acompañado de una tal Claudia. Tan grande resultó el éxito de Claudia ,que había salido varias veces en la televisión nacional en el programa de una de las más glamorosas presentadoras de la caja tonta.
Cuando por fin estábamos instalados en su preciosa casa sita en Martínez ( una ciudad limítrofe de la capital ), le pregunté por su amiga Claudia, -un momento que se está arreglando- me dijo. Voy a buscarla. A los pocos minutos apareció Claudia. Pelo rubio, figura de hembra fuerte y ademanes extremadamente femeninos. He de reconocer que al principio creí que mi vista ( cansada ya por años de lectura nocturna ) me engañaba, pero a medida que Claudia se acercaba noté cierto aire familiar en ella.-Acá estoy- dijo, -¿cómo estás lindo?- preguntó. Cacahuete, así me quedé, como un cacahuete, paradiiito, paradiiiiito.Claudia esa mujerona que me había cogido la mano tan dulcemente y cuya feminidad rebosaba por todos sus poros, no era otra que Ricardo. Después de la sorpresa inicial, esta volvió a introducirse en la casa para aparecer nuevamente como Ricardo. No podía más que mostrar mi admiración después de conocer la historia que llevó a Ricardo a crear a Claudia. 
Después de dejar el negocio que lo había dejado sin un peso ( poco ingreso, mucho gasto ) no había tenido otra que ponerse a buscar cartones. Después de unos dia realizando esta labor, un amigo le propuso conducir un taxi. El titular del taxi le exigía un pago que muchas veces excedía con creces las ganancias obtenidas a lo largo del dia. Ya expliqué, que Ricardo tiene una habilidad pasmosa para contar chistes e historias graciosas, tanto es así, que otro amigo le propuso participar como animador en un cumpleaños haciendo por lo natural lo que otros han de forzar actuando. A partir de ese momento, le fueron saliendo “bolos” que complementaban el paupérrimo sueldo que le proporcionaba el taxi. Posteriormente, de nuevo, un amigo le comento que podría trabajar en una empresa de remises, estos trabajan por kilómetro y no por pasos de taxímetro y garantizan cierto nivel de seguridad económica que no te proporciona el taxi convencional. Así pues, Ricardo me contó su historia hasta la actualidad, dedicando su tiempo a trabajar duro en el remis, sus espectáculos y atendiendo a su esposa. No, no penséis mal. Ricardo me cuenta que lo de Claudia fue un parto natural, nacida de la necesidad que aprieta tanto que llega un momento que se te quitan las manias a la hora de hacer lo posible para sobrevivir. Claudia es un personaje que interpreta mi amigo, no hay ningún factor de desviación sexual en su comportamiento. Ricardo es Ricardo, un tipo de 53 años de lo más normal si lo ves por la calle que trabaja en el remis, y Claudia es Claudia una mujer madura, llena de simpatía y saber hacer, respetuosa con los caballeros y brava con los tipejos sin clase. Al parecer el éxito de Claudia radica en los tabús que arrastra la sociedad argentina. A el le va bien, no hay confusión que valga, es más, mi amigo me cuenta que cuando Claudia aparece, Ricardo desaparece y viceversa. Lo que realmente le atrae de esta faceta, es el poder que ejerce sobre los hombres ,ya que me cuenta que hay muchas cosas que hace o dice Claudia que de decirlas Ricardo le costaría caro, que si hay una cosa que tienen los argentinos, es que a la mujer no se le toca la cara. Han sido muchos los individuos que han intentado acceder al secreto de Claudia y hasta el dia de hoy ninguno lo ha conseguido. Es por eso que digo que el ser humano no deja de sorprenderme. En este caso de manera tan positiva.
"Si querés conoser a Ricardo y Claudia, te metés en youtube y clicás el link que paso a continuasión... http://www.youtube.com/watch?v=nGd_UiAYt0w. Allá podrás encontrar varios de los videos que se han colgado sobre ellos. 
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